Seguridad del hidrógeno: una nueva fuente de energía con riesgos especiales
El hidrógeno (H2) es una de las fuentes de energía limpia más importantes. Con vistas a un futuro más sostenible, se está produciendo un incremento del número de instalaciones de producción y distribución de hidrógeno. Gracias a décadas de experiencia en la industria de procesamiento, Dräger es el socio idóneo para los clientes y las partes interesadas de este sector (en especial, las nuevas figuras participantes del mercado) a la hora de evaluar los riesgos y proporcionar soluciones integrales de consultoría y de seguridad del hidrógeno. Dräger ofrece el primer punto de contacto para las cuestiones relacionadas con la seguridad del hidrógeno, gracias a un profundo conocimiento de los peligros asociados a su manipulación y uso.

Cómo afrontar los retos relacionados con la seguridad del hidrógeno
El hidrógeno en sí mismo no es tóxico, pero plantea riesgos especiales para la seguridad en las plantas y para las infraestructuras en las que se produce, distribuye o utiliza. Infórmese de los desafíos relacionados con la seguridad y sobre cómo Dräger puede impulsar la economía del hidrógeno por medio de un proceso exhaustivo de análisis de riesgos, planificación de proyecto, selección e instalación de las soluciones de seguridad y los servicios adecuados en todas las etapas del proceso.
Soluciones de detección precoz de hidrógeno – Vídeo interactivo
Contrarrestar los riesgos y peligros del hidrógeno

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Explosiones de hidrógeno y otros riesgos importantes
El hidrógeno no plantea nuevos riesgos importantes en comparación con otros gases. Los puntos problemáticos se encuentran en las tareas que se realizan a lo largo de la cadena de valor del hidrógeno, desde su producción hasta su uso.
Aunque los retos específicos difieren entre las distintas aplicaciones, la seguridad de la planta es común a todas ellas.
Estos son algunos de los factores de riesgo que Dräger explora en los proyectos con clientes:
Explosion
A diferencia de los explosivos reales, el hidrógeno puro no puede explotar. El riesgo surge cuando entra en contacto con el aire. Para que el hidrógeno provoque una explosión, es necesario que haya oxígeno. Pero si se deja escapar el hidrógeno, incluso una chispa estática de la ropa sería suficiente para provocar una explosión.
Llama Invisible
El hidrógeno arde con una llama muy pálida que es invisible a la luz del día. Como emite muy poca radiación infrarroja que el ser humano percibe como calor, no puede detectarse como tal. Sin embargo, una llama de hidrógeno emite una considerable radiación ultravioleta. Por lo tanto, se necesitan detectores de rayos ultravioleta UV especiales para alertar sobre la presencia de llamas de hidrógeno.
Fugas
Debido al pequeño tamaño de sus moléculas y a su baja viscosidad, el hidrógeno puede escaparse de las tuberías y otras estructuras con más facilidad que otros gases más densos. De hecho, cuando se escapa de una tubería a una presión suficientemente alta, el hidrógeno puede incluso autoinflamarse. Además de las tuberías diseñadas según las particularidades del hidrógeno, es imprescindible realizar inspecciones periódicas para detectar puntos de fuga en las juntas y a lo largo de las tuberías. Los detectores fijos de fugas añaden una capa adicional de seguridad.
Permeabilidad
El hidrógeno puede impregnar fácilmente los materiales y, en algunos casos, debilitarlos. Por esta razón, para los tanques de almacenamiento suele utilizarse el acero inoxidable y los materiales compuestos.
Alarmas de CO
Los sensores de monóxido de carbono (CO) son sensibles al hidrógeno. Si se utilizan cerca de una posible exposición al hidrógeno, los sensores de CO deben compensarse en función del hidrógeno para reducir al mínimo la sensibilidad cruzada y las falsas alarmas.
Bolsas de GAS
Al igual que el amoníaco y el metano, el hidrógeno es menos denso que el aire y forma bolsas de gas debajo de los techos interiores cuando se producen fugas. La presencia de hidrógeno no se percibe a nivel del suelo, incluso cuando se acumulan cantidades peligrosas debajo del techo. Cuando se mezclan el hidrógeno y el metano, el hidrógeno puede formar bolsas de gas por encima del metano. Por esta razón, los detectores de hidrógeno suelen colocarse en la parte superior, y los de metano por debajo de ese nivel.
Inodoro e Incoloro
El hidrógeno no tiene olor ni color, por lo que resulta indetectable para el ser humano. Con el metano, este problema se mitiga añadiendo odorantes, y hay investigaciones en curso para determinar si será posible hacer lo mismo con el hidrógeno. Los detectores de gas y fugas son imprescindibles.
Áreas de aplicación del hidrógeno
Producción de hidrógeno

En un cambio de tendencia mundial hacia el uso de fuentes de energía renovables sin emisiones de carbono, se está produciendo un incremento de la demanda de hidrógeno obtenido por medios más sostenibles. Los parques eólicos y solares tienen la opción de producir este hidrógeno «verde», pero esto representa nuevos e importantes riesgos de seguridad en sus instalaciones debido a la inflamabilidad y las propiedades explosivas del hidrógeno. Especialmente al principio de la producción, el hidrógeno se encuentra muy presurizado y es altamente inflamable. La llama en sí misma es prácticamente invisible, lo que significa que las plantas requieren excelentes medidas de seguridad frente a las explosiones de hidrógeno.
Almacenamiento y distribución del hidrógeno

La producción de hidrógeno en cantidades industriales requiere métodos e instalaciones eficientes (y seguras) para su transporte, distribución y almacenamiento antes de que llegue a los proveedores y consumidores. A menudo se puede utilizar la infraestructura existente de redes de gas y gasoductos para transportar el hidrógeno a sus mercados correspondientes, pero la detección, la vigilancia y el mantenimiento han de estar especialmente adaptados al riesgo de fugas. La mayoría de las instalaciones de almacenamiento, como los tanques y las válvulas, suelen ser seguras, pero la actividad in situ de las personas y la maquinaria aumenta los riesgos para la seguridad.
Uso del hidrógeno

Los objetivos de reducir las emisiones de los combustibles fósiles y su impacto perjudicial en el medioambiente han aumentado la demanda de energías más limpias, como el hidrógeno, a través de la producción de pilas de combustible. Algunas de sus aplicaciones son los vehículos eléctricos de pila de combustible para el transporte de larga distancia por carretera, ferroviario y marítimo. Las estaciones de servicio, los talleres de reparación y los garajes han ampliado su actividad principal para incluir el hidrógeno y atender a este nuevo sector de consumo. Esto supone que también tienen que ajustarse a las nuevas medidas de seguridad y dotarse de una experiencia esencial en materia de seguridad.
Soluciones de seguridad Dräger
La seguridad del hidrógeno comienza con el análisis de riesgos, requiere una sólida planificación del proyecto e incluye soluciones específicas de detección de hidrógeno.
Los ingenieros de seguridad de Dräger se encargan de asesorar sobre cómo afrontar los retos que plantea la seguridad del hidrógeno. Los expertos revisan los conceptos existentes para identificar el potencial de mejora y establecer una seguridad sostenible. Proporcionan apoyo conceptual, evalúan sus riesgos y definen medidas junto con usted.